El abetal de Valencia es el bosque de abetos más grande de la Península Ibérica, y es uno de los pocos lugares donde todavía se puede escuchar el canto del urogallo, una especie en peligro de extinción. La magia que se crea cuando la luz del sol entra sesgada entre las ramas altas del abeto transporta los bosques de cuentos y leyendas.


